Akagami no Shirayuki-hime Reseña

Reseña Akagami no Shirayuki-hime

Akagami no Shirayuki-hime Reseña

Shirayuki es una alegre pelirroja que vive en el país de Tanbarun y trabaja diligentemente como un boticario en su tienda de hierbas, pero su vida cambia drásticamente cuando el príncipe Raji trata de obligarla a convertirse en su concubina. No dispuesta a renunciar a su libertad, Shirayuki se corta el pelo y escapa al bosque, donde es rescatada por Zen, el segundo príncipe de un país vecino. Con la esperanza de pagar su deuda, la joven pone su mirada en seguir una carrera como la herborista de la Corte en el país del Zen, Clarines. Akagami no Shirayuki-hime representa el viaje de Shirayuki hacia una nueva vida, así como el esfuerzo del Zen por convertirse en un príncipe digno de su título. Mientras surgen amistades leales, y enemigos también, Shirayuki y Zen aprenden lentamente a apoyarse mutuamente, caminando, a la vez, su propio camino.


Vuelvo de la mano de otro shojo más. ¡¿Es que no me canso?! Honestamente, y esto es algo que a los 15 no pensaba que iba a decir nunca, sí… me estoy hartando de esta demografía. Sobre todo de series como Akagami no Shirayuki-hime. Quiero decir, no es mala, en realidad puede llegar a entretener y de alguna forma hace pasar el rato, pero tampoco aporta nada emocionante y eso ya empieza a desmotivarse desde el vamos en lo que respecta a escribir sobre ella.


El argumento nos presenta una joven protagonista súper dulce, amable, trabajadora, perfecta, que un día se ve obligada a escapar de su país pues el príncipe del mismo quiere hacerla su concubina debido a su cabello rojo. Durante la huida conoce a alguien que está dispuesto a ayudarla, casualmente el príncipe del país vecino, y así juntos van a enfrentar algunos enemigos, problemas y de a poco… van a ir enamorándose claro está. Casi un clásico de Disney. Capítulo a capítulo podemos ver el día a día de Shirayuki en el castillo tratando de convertirse en la mejor herborista, mientras se enfrenta a los obstáculos de su trabajo y su relación con Zen. Historia simple y lineal, que no apunta a mucho, para no darle demasiadas vueltas. Pero no es la simpleza de la trama o su lentitud lo que estanca al anime ¿o quizás sí? el gran problema acá es que en todos los episodios pasa lo mismo y encima sus personajes principales no ayudan para nada.


Shirayuki y Zen son impecables, por lo tanto no tienen matices y encima les falta carisma. He aquí la cuestión. Zen es el típico héroe encantador que todo hace bien y siempre está ahí para rescatar a su princesa en apuros al final del capítulo. Lamentablemente ninguno logra crecer como personaje debido a esta situación ¿cómo van a evolucionar si ya son perfectos? Pero ojo, al protagonista no le faltan los típicos traumas del pasado. El único que sí vale un poquito más la pena es Obi, el más interesante de todo el elenco.

Mucha dulzura, poca acción, y un romance que no termina de emocionar. No voy a negar que al principio la pareja me gustaba y en algún momento me habrán parecido tiernos… aunque en cierto punto me ganó la indiferencia (bueno, admito que el final me gustó). Lo que puedo decir es que esta serie me sirvió para distraerme cuando necesitaba un poco de relax y es bastante tranquila para ir a dormir (¿punto a favor?).


La animación tiene colores y paisajes muy bellos y vivos. El diseño de personajes no es de mis favoritos, la verdad es que no me llama demasiado, aunque la ambientación es muy bonita y cierra un apartado bien trabajado. La música, a pesar de que no es muy memorable que digamos, no deja de transmitir la atmósfera dulce y amena propia de la serie.

Conclusión Reseña Akagami no Shirayuki-hime.
Akagami no Shirayuki-hime es bastante plana y no apasiona, sin embargo, si te gustan los shojos simples, con aires medievales y una animación agradable por ahí deberías intentar darle una oportunidad. A mí me distrajo, lo justo.